¡Un poquito de tiempo para mi!

No sé si esto me pasa solo a mí, pero desde que nació Tomás, el reloj parece correr más rápido que antes. Nos levantamos y de un momento a otro ya es hora de almorzar y al poco tiempo, llega papá y ya se ha acabado el día. ¡Es increíble!

En medio de la rutina diaria, de todos los cuidados para el bebé -en mi caso, de 77 días- y del trabajo -para quienes trabajamos en casa- el tiempo se va y cuando han pasado los días nos damos cuenta de que el cabello está desarreglado, los jabones y exfoliantes están intactos, la señora que nos hace las uñas extraña nuestra llamada y ni qué decir de la que hace la depilación. 

Sin embargo, es momento de hacer un alto y dedicar un ratico para nosotras. -Yo sé, no es fácil- y aquí es donde necesitamos ayuda de nuestro esposo, de nuestra mamá o quien sea que nos ame y se ofrezca a cuidar del bebé así sea por una hora. Y si no hay nadie que pueda hacerlo, pues prepara todo y te llevas a bebé contigo. 

Aquí van unos consejos y algunas respuestas a las preguntas que me han hecho acerca de mi cabello y etc.

  1. Aprovecha mientras el bebé está tomando la siesta más larga del día para bañarte como se debe. Es decir, tomar una ducha haciendo uso de exfoliantes, hidratantes y masajes para tu piel y cabello. 
  2. Intenta conseguir a una persona que vaya a casa a arreglarte las uñas -si no te las arreglas tú misma- aunque yo me las arreglaba sola pero no he podido hacerlo de nuevo. Cuando te las estén arreglando y depronto no cuentes con la ayuda de nadie, haz uso de un fular y portea a tu bebé mientras te consienten.
  3. Ve a la peluquería. Sí, ve a la peluquería. Yo me tinturo el cabello y volví a hacerlo cuando Tomás cumplió los dos meses. La tintura no le hace daño al bebé ni interfiere en la lactancia, la leche no se va a poner amarga ni el bebé va a cambiar de color si tu cabello lo hace. Todo eso es un mito, lo que sí es cierto es que debes tener presente que tu cabello está más débil que nunca porque todas las vitaminas se la estás entregando al bebé, por eso si estás contemplando la idea de usar decolorantes, es mejor que uses uno muy bueno y que te hagan un proceso de hidratación y reparación para que el cabello no sufra. 
  4. Compra mascarillas que puedas usar mientras estás en movimiento. Es decir, no uses mascarillas demasiado líquidas, pues cuando somos mamás de bebés el tiempo es oro y mientras tienes una mascarilla puesta es mejor que puedas estar haciendo otras cosas-como yo, que mientras escribo esto tengo puesta una mascarilla de esas que traen la forma de la carita-
  5. Hidrátate mucho y toma descansos siempre que puedas.
  6. Si eres papá y estás leyendo esto, se de gran ayuda y deja que mamá tenga tiempo para vestirse, no la acoses apenas sale de la ducha y mucho menos cuando está entrando al baño a hacer lo que sea que vaya a hacer, aunque no lo creas esos son los únicos momentos que tiene para ella sola y son tan necesarios como darle de comer al bebé. 

Por último, sonríe mucho y disfruta cada segundo con tu bebé. Que cuando te mires al espejo veas a  la mujer que siempre has querido ver.

¡Auxilio! No quiero salir sin él

IMG_0179Tomás tiene 2 meses y 2 semanas. Soy una mamá de esas emprendedoras, que decidieron independizarse y trabajar en su propio negocio. Por eso, he trabajado desde que nació, no he parado y me he llenado de fuerzas para hacerlo todo y hacerlo bien. Cuidar de Tomás, cuidar de mis clientes, cuidar de mi esposo, cuidar de mi casa, cuidar de mi, cuidar de todo.

Y aunque no he parado, mis clientes han sido hermosos y no me han exigido verlos. Pero, ese momento de salir llegó. Un montón de emociones se apoderaron de mi el día antes de mi primera reunión sin Tomás.

¿Qué hago? ¿Me lo llevo? ¿Con quién lo dejo? ¿Y si llora y nadie puede calmarlo? ¿Y si se le acaba la leche? Y así, muchas preguntas me quisieron atormentar.

Hasta tuve que preguntarle a una amiga si sentirme así era normal o si definitivamente estaba creando dependencia. Pero no, el sentimiento es normal, es que hemos estado mucho tiempo juntos, lo cargué 9 meses y ahora no nos despegamos .

Sin embargo, salí y no lo llevé conmigo, se quedó con papá y yo, aunque tranquila, no dejé de pensar en él ni un segundo, mientras estuve afuera.

¿Qué hice?

1. Le hablé, le dije que me iba pero volvía pronto. Le expliqué que se quedaría con papá y que él lo cuidaría y estaría pendiente todo el tiempo de él.

2. Todo el tiempo, antes de irme, lo abracé y le repetí muchas veces cuánto lo amo.

3. Extraje leche y dejé todo listo para mis horas de ausencia.

4. Lo dejé “llenito”

Y me fui.

Mi conclusión fue que admiro un montón a las mamás que no deben dejar a sus bebés solo 4 horas y esporádicamente, sino que deben salir a trabajar y dejarlos más de 8 horas, y a veces con personas que no conocen del todo, a ellas toda mi admiración, son las más valientes en este mundo.

Me fue bien y Tomás lloró solo un poco (eso dijo papá) y yo intento aprovechar cada momento que estoy junto a él, porque el tiempo pasa rápido y un día tendrá que ir al jardín y mamá debe estar preparada para verlo entrar por esa puerta como todo un caballerito independiente.

Soy Mamá

Sí, soy mamá y estoy feliz. Mi hijo se llama Tomás, nació el 7 de enero de este año-2017,por si hay dudas- y estos dos meses han estado llenos de muchas experiencias. Cada día es un aprendizaje y además un revuelco de emociones.

Cuando Tomás nació, pensé que todo sería color de rosa, que simplemente estaríamos sincronizados, él y yo sabríamos qué hacer en cada momento. Pero, no fue así, hay algo que nadie te dice y es que todo, absolutamente todo, se debe aprender. La forma de dormirlo, vestirlo, cambiarle los pañales, hablarle, cargarlo, sacarle los gases y la lactancia…la hermosa lactancia.

En este espacio les contaré todo lo que vivo con Tomás y las experiencias que como mamá he tenido que vivir…y las que viviré.